Se dicen muchas cosas del verano, pero nosotros solo podemos decir que nos gusta la playa. El calor nos absorbe energía, y la que nos queda la dedicamos a disfrutar con los amigos, dar paseos, bailar en las verbenas de verano y trabajar el poco tiempo que queda. Como todos pensamos lo mismo, la rueda se hace tan grande que el mundo parece paralizarse.

Ahora ya de vuelta, con la esperanza de que lo que hemos estado tramando durante el verano crece y florece de algún modo.

A trabajar, poner ilusión y tener esperanza en la nueva temporada que comienza.